Para hacer posible la realización del proyecto “Pintar un mar de ilusiones”, ha sido fundamental la colaboración de la Fundación curArte.

Se trata de una institución que cuenta con una dilatada experiencia en la humanización de áreas infantiles de los hospitales, ya que ha llevado a cabo proyectos similares en centros como el Doce de Octubre y el Gregorio Marañón de Madrid, entre otros.

La filosofía de la Fundación es clara: “Haz de la creatividad y el arte la mejor de las medicinas”.

El objetivo: mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes hospitalizados, trabajando un proyecto a medida para cada centro, en función de sus necesidades para conseguir un cambio en la cultura de cuidado y atención a estos menores dentro del entorno hospitalario.